
LAS AFP Y EXPERTOS CUESTIONAN LA ESTRECHEZ DEL NUEVO RÉGIMEN DE INVERSIÓN PREVISIONAL
El diseño del nuevo régimen de inversión para los fondos de pensiones, presentado por la Superintendencia de Pensiones en consulta pública el pasado 3 de julio, ha generado un intenso debate entre las administradoras de fondos de pensiones y los especialistas del mercado. Aunque se reconoce que la arquitectura general del sistema es correcta, los reparos se centran en la calibración de los parámetros, especialmente en las bandas de desviación que determinarán los premios y castigos para las AFP. El cambio, considerado el mayor en más de dos décadas, implica pasar de los actuales cinco multifondos a un esquema de diez fondos generacionales que operarán bajo una lógica de ciclo de vida, con vigencia desde abril de 2027 según la reforma previsional de 2025.
LOS PREMIOS Y CASTIGOS GENERAN INCERTIDUMBRE
El nuevo régimen permite que cada AFP defina su propia cartera de referencia dentro de los límites fijados por la autoridad. Sin embargo, el principal problema identificado por la industria son las bandas de desviación alrededor de ese benchmark. Si la rentabilidad supera el margen superior, la AFP recibe una compensación con cargo al fondo; si cae bajo el margen inferior, debe aportar de sus recursos propios como castigo. Durante la transición (abril 2028 a marzo 2031), las bandas son más anchas, con una tolerancia de 3% de rentabilidad anual y un tracking error máximo de 3,5%. Pero desde abril de 2031, los márgenes se estrechan y se diferencian por fondo: desde 0,9% anual para los más jóvenes hasta 0,6% para mayores de 75 años, y el tracking error baja de 1,1% a 0,6%.
El gerente general de AFP Cuprum, Martín Mujica, señaló que las bandas son muy estrechas y que el desbalance hacia los castigos genera una tendencia a ir al centro, lo que reduce la competencia por retorno y fomenta estrategias pasivas. Además, varios actores argumentan que los índices de referencia no son plenamente invertibles, lo que produce una desviación natural incluso sin decisiones activas. El exsuperintendente de Pensiones Osvaldo Macías coincidió en que las bandas son muy acotadas y que ningún índice es completamente replicable, especialmente en activos alternativos. No obstante, consideró que el problema se resuelve con un ajuste acotado: ampliar el tracking error y los puntos base de desviación permitidos. Eduardo Walker, profesor titular de la Universidad Católica, agregó que si las bandas son estrechas, las carteras de referencia se volverán obligatorias, reduciendo la capacidad de diferenciación entre AFP.
LÍMITES POR ACTIVOS Y PISOS OBLIGATORIOS
Un segundo cuestionamiento apunta a los límites por clase de activo, que no solo fijan techos sino también pisos mínimos de inversión. La vicepresidenta ejecutiva de la FIAP, Karol Fernández, expresó su preocupación porque estos pisos obligan a las AFP a invertir en activos que quizás preferirían dejar fuera de sus estrategias. Macías también sugirió ampliar los rangos, ya que los actuales son demasiado estrechos y dejan poco margen de maniobra, dejando que el régimen influya decisivamente en la conformación de las carteras.
EL PROBLEMA DE LAS ACCIONES CHILENAS
En renta variable local, el índice de referencia propuesto es el Infoces, que replica al IGPA excluyendo acciones prohibidas. Sin embargo, las AFP no invierten en una réplica exacta del IGPA. Por ejemplo, a junio tenían inversiones en Mallplaza que duplicaban las de Falabella, pese a que esta última tiene mayor peso en el índice. Además, decisiones pasadas como la salida de SQM en 2015 por razones reputacionales no serían posibles bajo el nuevo régimen, ya que apartarse del índice generaría desviación y castigo. Christian Larraín, exsubsecretario de Previsión Social, señaló que la estrechez de las bandas refleja una tensión entre incentivar la gestión activa y controlar el riesgo, y puso como ejemplo el impacto de un stock-picking en la porción de renta variable nacional, que consume parte del margen de tracking error.
DESAFÍOS DEL DÍA UNO Y LAS DURACIONES DE BONOS
Cada AFP tiene una composición distinta de afiliados. Al migrar los saldos a los fondos generacionales el primer día, cada administradora deberá reordenar su cartera en direcciones opuestas según la edad de sus cotizantes. Si varias AFP operan simultáneamente, podrían presionar los precios de activos locales, dada la menor profundidad del mercado interno. Adicionalmente, los índices de renta fija propuestos promedian duraciones diferentes a las actuales. Por ejemplo, los fondos desde la Etapa 5 exigen bonos con duraciones de 12 años, pero no existen suficientes instrumentos de ese plazo. Algunos actores estiman que esa etapa es demasiado temprana para ese calce, y gestionar la duración con derivados podría generar pequeñas desviaciones, en un contexto donde la regulación ha restringido su uso.
EL DILEMA DE LOS ACTIVOS ALTERNATIVOS
Para los activos alternativos, el regulador optó por un benchmark endógeno, construido con los activos actuales de las AFP. Esto no es replicable por nuevos entrantes ni por aquellas AFP que comenzaron a invertir más tarde. Macías calificó como un ajuste importante modificar ese benchmark para mitigar riesgos en la implementación. Mujica también reconoció la dificultad de medir los alternativos y llamó a evaluar cuidadosamente el tipo de índice a utilizar.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







