
El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile disminuyó 0,2% en términos anuales durante el segundo trimestre de 2026, según el informe de Cuentas Nacionales publicado por el Banco Central. Con este resultado, la economía encadena dos trimestres consecutivos de contracción, algo que no ocurría desde el primer semestre de 2023.
Aunque el organismo corrigió al alza el dato del primer trimestre, desde -0,5% a -0,3%, la cifra decepcionó luego del Imacec de 2,4% de junio, que había anticipado una expansión de 0,1%. Descontada la estacionalidad, la actividad no registró variación frente al trimestre anterior, evitando apenas una recesión técnica. El primer semestre cerró con una contracción de 0,25%.
El retroceso se explicó por la caída de las exportaciones y la variación de existencias, compensada en parte por el aumento del consumo. Desde el origen, la contracción fue liderada por la actividad minera, mientras que el PIB no minero creció 0,7%, impulsado por servicios personales y comercio.
INVERSIÓN CON SESGO NEGATIVO
La formación bruta de capital fijo no registró variación en el segundo trimestre, tras crecer 2,9% en el primero y 9,7% en los dos trimestres anteriores. El Banco Central explicó el resultado por la compensación entre una caída de 2,4% en construcción y otras obras y un aumento de 3,7% en maquinaria y equipos. La inversión en capital fijo alcanzó 23,2% del PIB en términos reales, levemente sobre el 23,1% de un año antes. En tanto, la formación bruta de capital incluyendo existencias cayó 3,9%, por desacumulación de inventarios.
El emisor también mencionó el debate en torno a las expectativas de inversión en el contexto de la megareforma, señalando que no se descartaba una postergación de proyectos a la espera de las normas del Proyecto de Ley de Reconstrucción.
MINERÍA A LA BAJA
La actividad minera cayó 6,4% anual, su cuarto retroceso consecutivo. El cobre se vio afectado por menores leyes del mineral y mantenciones en los principales yacimientos, mientras que el resto de la minería creció gracias al litio, oro y plata. La construcción también incidió negativamente, con una caída de 3,2%, por el término de proyectos de inversión, especialmente mineros y de plantas desalinizadoras.
Sectores como pesca (-5,9%), transporte (-0,6%), agropecuario-silvícola (-0,3%) e industria manufacturera (-0,3%) también retrocedieron. En contraste, servicios personales y comercio crecieron 2,4% cada uno, y los servicios financieros lideraron con 3,1%.
CONSUMO SOSTIENE LA DEMANDA
La demanda interna creció apenas 0,1%, con un mayor consumo compensado casi en su totalidad por la menor inversión. El consumo de los hogares se expandió 1,2%, impulsado por servicios de salud y turismo. El consumo de gobierno creció 1,8%, en línea con mayores gastos en salud y educación.
COMERCIO EXTERIOR RESTA
Las exportaciones cayeron 2,1%, por menores envíos de cobre y productos alimenticios, mientras que las importaciones bajaron 1,6%, incididas por combustibles, productos químicos y vestuario. Las importaciones de servicios aumentaron 3,4%.
El ingreso nacional bruto disponible real creció 1,3%, reflejo del efecto positivo de los términos de intercambio. El ahorro bruto total llegó a 22,0% del PIB nominal.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







