
En el marco de Congreso Futuro 2026, cuya consigna convoca a reflexionar bajo la pregunta «Humanidad, ¿hacia dónde vamos?», TV Senado Chile reunió en su espacio de conversaciones a dos especialistas que abordaron desafíos disímiles pero igualmente urgentes: el abogado argentino Eduardo Bertoni y la doctora chilena Claudia Foerster Guzmán.
BERTONI Y LOS DERECHOS DIGITALES
Eduardo Bertoni, experto internacional en privacidad de datos, transparencia y derechos humanos digitales de la American University, participó en el escenario central del evento con una ponencia sobre neurotecnologías y derechos humanos. En la entrevista posterior, planteó que la historia muestra una reacción recurrente de temor frente a cada nueva tecnología, y que ese miedo suele empujar a quienes diseñan políticas públicas a dictar regulaciones que terminan obstaculizando la innovación sin resolver los problemas reales.
A su juicio, la respuesta no pasa por crear nuevos derechos fundamentales, sino por aplicar de manera efectiva los que ya existen. Sostuvo que los tratados internacionales de derechos humanos resguardan la dignidad, la privacidad, la privacidad mental y el derecho a opinión, y que ese marco puede servir de protección para los usos indebidos de las neurotecnologías. En esa línea, enfatizó la necesidad de contar con agencias reguladoras fuertes, bien dotadas y autónomas, capaces de fiscalizar a las empresas que desarrollen estas herramientas.
Bertoni recordó su paso por la Agencia de Acceso a la Información Pública de Argentina, de la cual fue su primer director entre 2017 y 2020. Explicó que ese organismo también concentró la protección de datos personales y que la experiencia le mostró lo difícil que es hacer cumplir la ley cuando faltan recursos y voluntad política. Advirtió que ese déficit no es exclusivo de América Latina, pues ha visto problemas similares en órganos de países centrales.
Sobre la presión política que enfrentan estas entidades, señaló que en cualquier país la política juega un rol determinante en su fortalecimiento o debilitamiento. Evitó pronunciarse sobre casos específicos, como la administración de Donald Trump, aunque reconoció que los estados pueden hacer uso legal o ilegal de los datos personales. En su labor como autoridad argentina, contó que sancionó a la Policía Federal por una filtración de datos, lo que demuestra que es posible aplicar las normas existentes.
El especialista también se refirió al rol de la prensa y la desinformación en el nuevo escenario tecnológico. Valoró el trabajo de los medios independientes y los periodistas como un pilar de las sociedades democráticas, y confió en que, con el tiempo, la ciudadanía vuelva a revalorizar esa labor. Subrayó, además, la importancia de educar a las personas para que no crean todo lo que circula en redes sociales sin verificar su origen.
Pese a los riesgos, Bertoni se declaró optimista. Considera que las nuevas tecnologías ofrecen oportunidades relevantes para la humanidad y mencionó los avances en el tratamiento de enfermedades como Alzheimer y Parkinson gracias a las neurotecnologías, algo impensable hace décadas.
FOERSTER Y LA INOCUIDAD ALIMENTARIA
Por su parte, Claudia Foerster Guzmán, doctora en Ciencias Agropecuarias con especialización en inocuidad alimentaria y reconocida por la FIA como mujer agroinnovadora del año 2025, llegó al Congreso Futuro para exponer sobre la seguridad de los alimentos. En su charla en el Aula Magna del Senado, presentó un proyecto colaborativo desarrollado junto a pequeños productores de la región de O’Higgins.
La iniciativa busca enseñar cultura de inocuidad y buenas prácticas en el primer eslabón de la cadena alimentaria. Incluye un sello de reducción de riesgos alimentarios, una marca de certificación ya inscrita en INAPI, que permite diferenciar a los productos que cumplen con estándares. Foerster destacó que el trabajo se realiza de manera conjunta con los agricultores, pues ellos aportan la experiencia del terreno y la universidad acerca tecnologías e innovación.
La académica, que pertenece a la Universidad de O’Higgins, explicó que esa casa de estudios se beneficia de estar en una comuna eminentemente agropecuaria, lo que funciona como un laboratorio natural. Los productores se acercan a la institución con sus problemas y, junto a los equipos universitarios, buscan soluciones aplicables a la realidad local.
No obstante, Foerster advirtió sobre deudas pendientes en infraestructura, como la falta de agua potable o desagües, que impiden a muchos pequeños productores obtener resolución sanitaria. También mencionó brechas de información que mantienen a varios en la informalidad, por considerar que los trámites son demasiado complejos. Para acortar esas distancias, impulsan una mesa de asesoría técnica donde participan productores, cooperativas y entidades públicas y privadas.
En el plano legislativo, contó que su equipo ha detectado micotoxinas en productos para niños, lo que dio origen a una cruzada para promover regulación en esa materia, en conversación con el Ministerio de Salud. Sobre la reciente ley apícola, opinó que el país atraviesa un momento de aprendizaje, pero que se requiere una bajada más efectiva hacia los apicultores, para que conozcan sus derechos y deberes y comprendan el sentido de las normas.
Como mensaje final, Foerster planteó que la humanidad debiera avanzar hacia soluciones transdisciplinarias, donde todos los actores, incluidos productores y entidades públicas, participen en la construcción de respuestas más reales y efectivas.
La entrevista completa y las charlas de Congreso Futuro están disponibles en las plataformas oficiales del evento y de TV Senado Chile.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







