
El Senado aprobó el último artículo pendiente de la megarreforma económica del Gobierno de José Antonio Kast, un mecanismo para compensar a los municipios por la rebaja de contribuciones. Con esa votación, la iniciativa superó su última gran prueba en el Congreso y quedó a un paso de convertirse en ley, aunque el Ejecutivo advierte que el proceso legislativo aún no termina.
El despliegue comunicacional no se hará esperar. Este miércoles el Presidente José Antonio Kast realizará una cadena nacional para dirigirse al país, replicando la estrategia que usó en abril cuando anunció el ingreso del proyecto. En el Gobierno consideran que la aprobación constituye el principal triunfo legislativo de la administración, y el despliegue comunicacional busca instalar ese mensaje.
Pero el camino hacia la ley vigente todavía tiene obstáculos. El Ejecutivo tiene tomada la decisión de presentar a lo menos tres vetos para corregir o eliminar disposiciones incorporadas durante la tramitación parlamentaria. Además, hay tres requerimientos presentados por parlamentarios de oposición ante el Tribunal Constitucional, que impugnan distintos artículos y siguen sin resolución.
LOS FLANCOS ABIERTOS
Los vetos que prepara el Ejecutivo buscan corregir o eliminar disposiciones incorporadas durante la tramitación parlamentaria.
Por el lado del Tribunal Constitucional, la oposición impugna artículos específicos de la iniciativa. Mientras esos requerimientos no sean resueltos, el proceso legislativo sigue abierto. Esa combinación de vetos y revisión constitucional mantiene abierto un flanco, tal como insisten en Palacio.
Pese a ello, en Palacio aseguran que la principal batalla política de la agenda económica ya fue ganada. La cadena nacional de este miércoles también servirá para proyectar la agenda que viene, donde la prioridad pasará a estar puesta en las iniciativas de seguridad.
LAS DEFINICIONES SOBRE LA PROMULGACIÓN
El Gobierno enfrenta dos opciones frente a la promulgación. Desde el Ministerio del Interior y la Segpres explican que se podría promulgar aquellas partes de la reforma que ya no enfrentan observaciones ni están sometidas al escrutinio del Tribunal Constitucional. En Hacienda, en cambio, la decisión sería esperar a que todo el articulado quede completamente zanjado y realizar una única promulgación.
Según fuentes de Palacio, la instrucción es clara: no fraccionar. Esa definición implica que la entrada en vigencia de la megarreforma podría postergarse hasta mediados o fines de agosto, una vez que concluyan tanto la tramitación de los vetos como la revisión constitucional pendiente.
De todas formas, el Ejecutivo buscará instalar que, más allá de las etapas que restan, el triunfo legislativo ya está consolidado. La reforma es considerada el eje del programa económico del Gobierno, y este martes superó su última gran prueba en el Congreso con el respaldo del Senado.
El proyecto, que ha sido la principal iniciativa económica de la administración, queda ahora a la espera de los pasos formales. La cadena nacional del miércoles será la primera señal pública del Gobierno para capitalizar el avance, aun cuando la ley no esté totalmente despachada.
La agenda de seguridad aparece como el siguiente gran desafío. Una vez superada la primera gran tramitación, el Ejecutivo planea poner allí el foco. La cadena nacional servirá también para comunicar ese giro.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







