
La creciente demanda de los inversionistas internacionales por entrar a los fondos agribusiness en Chile tiene como principales actores locales a Sembrador y Toesca, que administran activos por cientos de millones de dólares y poseen miles de hectáreas dedicadas a la producción de cítricos, paltas y avellanas, entre otros cultivos.
SEMBRADOR CAPITAL
Sembrador Capital mantiene dos fondos vigentes, uno en Chile y otro en Ecuador, y otros dos en proceso de liquidación. En total, la gestora maneja más de US$500 millones en activos, cuenta con 12.000 hectáreas y proyecta sumar entre 2.000 y 4.000 hectáreas adicionales.
Según José Miguel Fernández, managing partner de la firma, llevan más de 20 años en el mercado y operan con fondos públicos y privados. «A través de una gestora contamos con distintos vehículos, y también hacemos estructuraciones directas con inversionistas», explica.
El único vehículo público de la firma es el feeder de Larrainvial Sembrador IV, que a marzo registró activos por $50.305 millones y que invierte en el FIP Sembrador IV. Fernández sostiene que «la agricultura, como clase de activo financiero, es una categoría bastante nueva en el mundo». El interés por estas inversiones se originó tras la crisis subprime, cuando los inversionistas notaron que las tierras cultivables mantenían su valor y funcionaban como protección ante escenarios de alta inflación o deflación.
En este contexto, Chile se ha convertido en un destino atractivo. Los inversionistas institucionales llegan tras invertir en Estados Unidos, Europa, Australia y Nueva Zelanda. El grado de inversión del país y la complementariedad con el hemisferio norte, que permite cosechas en distintas épocas del año, son factores clave. Además, como señala Fernández, hay frutas mediterráneas que se producen en Chile y no en otros países, como cerezas, nogales, avellanos, manzanos y peras.
La demanda por esta clase de activos sigue al alza. Según el ejecutivo, la tasa de crecimiento global es de dos dígitos medida por valor, y la misma cifra se replica en Chile.
TOESCA
Toesca ingresó al negocio agrícola en 2021 con el lanzamiento del fondo Permanent Crops I, al que luego sumó Permanent Crops II. En este segundo vehículo ya cuentan con activos por US$100 millones, mientras que en conjunto ambos fondos suman US$112 millones.
Matías Guajardo, co-portfolio manager de Farmland de Toesca, explica que el interés por estas inversiones se profundizó durante la pandemia por la preocupación en torno a la seguridad alimentaria. «En momentos de mayor incertidumbre financiera, como ocurrió con la crisis de Rusia o con el Covid, cuando la inflación se disparó, los portafolios institucionales que tenían exposiciones a activos naturales como la agricultura tuvieron un efecto mitigador muy fuerte», dice.
El ejecutivo detalla que este tipo de inversiones supera los 10 años de plazo y está dominada por institucionales. «Esta no es una industria que excluye a inversionistas, es una industria que siempre ha requerido mucho capital. Los proyectos agrícolas son de altas exigencias y tienen una curva jota: el tiempo entre que se planta un huerto y empieza a producir es muy largo», agrega. De hecho, se puede comenzar a plantar en el año 0 o 1, ver los primeros flujos entre los años 4 y 5, y alcanzar el punto de equilibrio recién 5 o 7 años después.
Actualmente, Toesca cuenta con 1.200 hectáreas en las regiones de O’Higgins y Ñuble, pero proyecta un fuerte crecimiento. La firma trabaja en un segundo cierre del vehículo Permanent Crops II hacia fines de este año y un tercer cierre durante 2027, con lo que llegarían a US$300 millones. «Vamos a estar invirtiendo por al menos los próximos tres años, y una vez que terminemos nuestro periodo de inversión, ahí podremos dar pie a un segundo fondo», apunta Guajardo, quien agrega que apuntan a triplicar el número de hectáreas.
Sobre el perfil de los inversionistas, Guajardo sostiene que «una familia o un family office perfectamente puede tener un campo o dos y estar concentrado en una especie en donde se especializa», pero que hoy hay mucho capital institucional en Chile. «Hay fondos de pensiones canadienses trabajando, hay fondos de pensiones norteamericanos, hay fondos de inversión de otros países que están invirtiendo en Chile», concluye.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







