
OPOSICIÓN CRITICA PROYECTO QUE BUSCA SUSPENDER POR CINCO AÑOS LA LEY KARIN
Un proyecto de ley destinado a suspender por cinco años la aplicación de la Ley Karin generó un fuerte rechazo en la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputadas y Diputados, donde parlamentarios de oposición calificaron la iniciativa como un retroceso en la protección laboral. La propuesta, impulsada por el Partido Nacional Libertario, el PDG y sectores del oficialismo, argumenta que el sistema de denuncias laborales se encuentra colapsado, pero sus críticos advierten que la medida dejaría desprotegidas a las víctimas de acoso en el trabajo.
Según el texto que busca congelar la vigencia de la norma por cinco años, durante ese período regirían las normas laborales anteriores. Las denuncias e investigaciones ya iniciadas continuarán tramitándose conforme a la ley vigente al momento de su ingreso, y se mantendrán los derechos adquiridos por los trabajadores.
RETROCESO PARA LA OPOSICIÓN
El subjefe de la bancada de diputados PPD-independientes, Héctor Ulloa, manifestó que resulta un contrasentido pensar que proteger a las víctimas de abusos laborales implica suspender la ley por cinco años. A su juicio, la iniciativa sigue las directrices del Gobierno y busca precarizar aún más a los trabajadores. «Estamos disponibles a mejorarla, a que exista una interpretación más clara de la ley, pero no a dejarla congelada», sostuvo.
La jefa de la bancada de diputados del Frente Amplio, Gael Yeomans, fue más enfática y señaló que suspender una ley de protección equivale a derogarla con anestesia. Para la parlamentaria, la alta cantidad de denuncias no demuestra que la ley haya fracasado, sino que evidencia la magnitud del acoso que permanecía silenciado. «Cuando una urgencia se llena de pacientes, no se cierra la urgencia, se destinan más horas de trabajo y se refuerzan los equipos médicos», comparó.
EL ORIGEN DE LA LEY KARIN
La diputada Yeomans recordó que la Ley Karin nace de una tragedia que se pudo evitar: lleva el nombre de Karin Salgado, una técnica en enfermería que se quitó la vida después de años de acoso laboral sin contar con protección. En esa línea, advirtió que «hay un sector que nunca quiso esta ley y hoy encontró la excusa para bajarla», y afirmó que la iniciativa representa «regalarles cinco años de tranquilidad a los acosadores».
El diputado del Partido Comunista, Luis Cuello, calificó la iniciativa como incomprensible, ya que la Ley Karin ha significado un avance en el buen trato dentro del ámbito laboral. Cuello reconoció que existen aspectos pendientes, como la dotación de la Dirección del Trabajo para fiscalizar los procedimientos, pero insistió en que la solución no pasa por suspender la norma. «El peor remedio es suspender una ley que paulatinamente viene produciendo cambios positivos en el ámbito laboral», afirmó.
FORTALECER LA FISCALIZACIÓN
Cuello planteó que la discusión debería centrarse en cómo fortalecer las capacidades de la Dirección del Trabajo para fiscalizar adecuadamente el cumplimiento de la ley, y en ningún caso dejar la norma sin efecto. En términos similares se pronunció el subjefe de la bancada de diputados socialistas, Nelson Venegas, quien indicó que el fundamento de la suspensión, esto es, la saturación de denuncias, demuestra que el problema existe de manera masiva. Venegas agregó que la presentación del proyecto evidencia «cuál es la visión que tienen respecto de los derechos de los trabajadores» y cuestionó que partidarios del Presidente busquen socavar su autoridad con una iniciativa que, a su juicio, el propio Gobierno terminará desautorizando.
MODIFICAR Y REFORZAR, NO SUSPENDER
El diputado de la Democracia Cristiana, Patricio Pinilla, consideró una verdadera irresponsabilidad pedir la suspensión de una ley que se hace cargo de una situación real y creciente, como lo demuestra el aumento de denuncias que llegan a los organismos encargados de investigarlas. En lugar de congelar la norma, Pinilla propuso introducir modificaciones orientadas a establecer una mayor responsabilidad para quienes efectúan denuncias infundadas, así como ajustar la admisibilidad de las presentaciones, pues actualmente todas deben ser investigadas sin posibilidad de rechazo.
El parlamentario DC agregó que se deben mejorar los ámbitos de conciliación y mediación entre las partes para evitar la judicialización de los conflictos. Asimismo, abogó por dotar a la Inspección del Trabajo de mayores herramientas, atribuciones y más fiscalizadores, dado que muchas denuncias no pueden ser tramitadas por falta de funcionarios. En definitiva, concluyó Pinilla, la Ley Karin puede ser mejorada manteniendo su rol protector, pero bajo ninguna circunstancia se debe suspender su aplicación.
Los reparos expresados por los diputados de distintas bancadas coinciden en un punto: la suspensión de la Ley Karin no resuelve el colapso del sistema de denuncias, sino que posterga el problema y deja sin respuesta a las víctimas. El proyecto, en todo caso, reabre el debate político en torno a una norma que lleva el nombre de una víctima real de acoso laboral.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







