
Los precios del petróleo experimentaron un incremento significativo durante la mañana del lunes, luego de una nueva escalada de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el suministro energético global. El crudo Brent, que sirve como referencia para el mercado chileno, subió un 3,3% alcanzando los 78,48 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) escaló hasta 73,78 dólares. Aunque estos valores representan una baja respecto a los máximos de la sesión, cuando el alza rondó el 5%, la tensión geopolítica mantiene la volatilidad en los mercados.
ATAQUES CRUZADOS
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó el domingo una nueva ronda de ataques contra Irán, luego de haber golpeado 140 objetivos el sábado. Estas acciones militares responden a un ataque previo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contra un buque portacontenedores que transitaba por el Estrecho de Ormuz. Como represalia, Irán atacó durante el domingo instalaciones militares estadounidenses en Jordania, Kuwait, Baréin y Omán, según informó la agencia estatal de noticias Tasnim.
CONTROL DEL ESTRECHO
La situación se agravó cuando medios estatales iraníes señalaron que la Guardia Revolucionaria había cerrado el estrecho hasta nuevo aviso. Sin embargo, Centcom desmintió categóricamente esta versión, afirmando que el estrecho permanece abierto para todas las embarcaciones que busquen transitar de manera lícita. En una declaración pública, el organismo indicó que las fuerzas estadounidenses están preparadas para garantizar la libertad de navegación, pese a lo que calificaron como agresión y amenazas injustificadas de Irán.
El presidente Donald Trump respaldó esta postura en una entrevista con el programa Meet the Press de NBC News, transmitida el domingo, reiterando que Ormuz está abierto. La firma de inteligencia marítima Windward registró nueve barcos que transitaron el estrecho el sábado, y la ruta sur, por aguas de Omán, sigue operativa para el tráfico de entrada y salida, según el Joint Maritime Information Center, una coalición naval liderada por Estados Unidos con sede en Baréin.
No obstante, el centro advirtió que la situación de seguridad en Ormuz sigue siendo grave y llamó a los marinos a ejercer extrema vigilancia. Aproximadamente un quinto del comercio marítimo mundial de crudo y gas pasa por este punto, y el tráfico de buques se mantiene muy por debajo de lo normal. Los productores del Golfo, encabezados por Emiratos Árabes Unidos, han elevado su bombeo a niveles récord para compensar la posible interrupción del suministro, pero la prima de riesgo ha vuelto a los mercados y no se disipará rápidamente, según señaló Liza Salinas, Branch Business Director de Liberty Finance-Life Academy.
CUARTO ATAQUE EN UNA SEMANA
Los bombardeos del fin de semana representan la cuarta ocasión en la última semana en que Estados Unidos ataca posiciones iraníes, en represalia por los ataques a buques comerciales que transitan por el corredor sur protegido por el ejército estadounidense. Irán, por su parte, exige que los barcos utilicen una ruta norte a través de sus aguas territoriales, basándose en su reclamo de control sobre el estrecho.
El nuevo brote de enfrentamientos tiene su origen en interpretaciones contrapuestas entre ambos países sobre cómo debía reabrirse Ormuz conforme a un acuerdo de paz interino firmado el 17 de junio. Esta disputa geopolítica mantiene en vilo a los mercados energéticos y genera incertidumbre sobre el suministro global, un escenario que afecta directamente a economías importadoras de crudo como la chilena.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







