
Proyecto de ley busca equiparar protección penal de la vida con la de la propiedad
Un proyecto de ley ingresado al Congreso propone una reforma profunda al Código Penal chileno para corregir lo que sus autores califican como una «incoherencia axiológica»: que el ordenamiento jurídico proteja con mayor firmeza la propiedad que la vida humana. La iniciativa, que modifica el artículo 391 y agrega un nuevo artículo 391 ter, busca aumentar la pena del homicidio simple y establecer un régimen rígido de determinación de la pena para los delitos contra la vida, similar al que ya existe para los delitos contra la propiedad.
La moción, presentada por un grupo de senadores, parte de una constatación crítica: mientras la ley, desde la entrada en vigencia de la Ley N° 20.931 en 2016, impide a los jueces rebajar la pena de ciertos delitos patrimoniales por debajo del mínimo legal, los homicidios, parricidio o femicidio quedan sujetos al régimen general que faculta a los tribunales a descender uno o más grados. Esto, según los parlamentarios, ha derivado en sentencias que consideran insuficientes, como casos de homicidio simple sancionados con solo 7 años de presidio efectivo.
AUMENTO DE PENA Y NUEVA REGLA DE DETERMINACIÓN
El proyecto propone dos cambios concretos. El primero es sustituir la pena del homicidio simple, actualmente fijada en presidio mayor en su grado medio a máximo (de 10 años y un día a 20 años), por presidio mayor en su grado máximo (de 15 años y un día a 20 años). El segundo, y más relevante, es la incorporación de un nuevo artículo 391 ter, que establece que para los delitos de parricidio, femicidio, homicidio calificado y homicidio simple, no se aplicarán las reglas generales de determinación de la pena contenidas en los artículos 65 a 69 del Código Penal. En su lugar, el tribunal deberá determinar la pena dentro del límite del grado o grados señalados por la ley, sin posibilidad de bajar de ese mínimo, considerando el número y entidad de las atenuantes y agravantes.
La iniciativa busca replicar el mecanismo que ya opera para los delitos de robo, hurto y receptación, donde el artículo 449 del Código Penal impide imponer una pena inferior al mínimo del grado señalado. Los autores sostienen que, si ese marco rígido es legítimo para proteger el patrimonio, también debe serlo para proteger la vida.
CONTEXTO DE VIOLENCIA Y CIFRAS
Los senadores fundamentan la urgencia de la reforma en datos del Ministerio Público. Durante 2025 se registraron 1.091 víctimas de homicidios consumados en el país, una cifra que contrasta con la tendencia a la baja en América Latina mientras Chile muestra un aumento. Además, entre enero de 2021 y junio de 2022, la Fiscalía recibió 155 denuncias por parricidio, y durante el primer semestre de 2025, los homicidios en contexto interpersonal y de crimen organizado concentraron las proporciones más altas, con un 39,1% y un 32,1% respectivamente. El Ministerio Público también alertó sobre un incremento del 16% en los parricidios durante 2025.
Un estudio citado en el proyecto estima que la pena promedio para el homicidio simple consumado es de 9,67 años, para el parricidio de 11,36 años y para el femicidio de 18,26 años. Sin embargo, revela que en un 37,23% de los casos estudiados, los Tribunales, al aplicar la pena en concreto, bajaron del tramo mínimo de la pena en abstracto, y solo en un 21,28% la pena concreta se ubicó dentro de los márgenes previstos por el Código.
IMPACTO ESPERADO
Los autores sostienen que la falta de aplicación de penas efectivas repercute en la disuasión. El proyecto busca «asegurar la imposición de castigos adecuados a la gravedad del delito», eliminando la posibilidad de que los jueces fijen sanciones que consideran «irrisorias» mediante la aplicación generosa de atenuantes. La iniciativa se enfoca tanto en el crimen organizado como en el contexto intrafamiliar, incluyendo casos emblemáticos como el de la denominada «Secta de Colliguay», donde una condenada por parricidio recibió una pena de 5 años y luego obtuvo libertad condicional.
Boletín N° 18.426-07, Congreso Nacional de Chile.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







