
El Senado aprobó por mayoría las tres observaciones que el Ejecutivo formuló a la megarreforma de reconstrucción y reactivación económica, con lo que el gobierno cerró la tramitación legislativa del proyecto y dejó su entrada en vigor sujeta al pronunciamiento del Tribunal Constitucional. La votación en el hemiciclo representó el mayor logro parlamentario del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien esta vez no contó con la presencia en la sala del biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado. En su lugar, Quiroz compartió el liderazgo de la jornada con el ministro de la Segpres, José García Ruminot.
TRAMITACIÓN LEGISLATIVA
La iniciativa ya había sido despachada a ley la semana pasada, pero La Moneda decidió ingresar tres vetos supresivos para eliminar artículos aprobados por la oposición que el gobierno consideraba perjudiciales para la economía. Las observaciones fueron visadas por la Cámara de Diputados el lunes y el Senado completó el ciclo, incluyendo esta fase excepcional del proceso legislativo. Con ello se agotaron todas las etapas que contempla la Constitución para un proyecto de ley, a la espera del control del Tribunal Constitucional.
LAS VOTACIONES
La primera observación buscaba eliminar la prohibición de cobrar intereses sobre intereses, figura conocida como anatocismo, y fue respaldada por 24 votos a favor, 18 en contra y una abstención del senador Francisco Huenchumilla, de la DC. La segunda, destinada a suprimir el derecho al olvido financiero de los deudores, contó con 23 apoyos, 15 rechazos y dos abstenciones, también de Huenchumilla y del senador Ricardo Celis, del PPD. El veto más complejo fue el que pretendía borrar los ajustes para garantizar el pago a 30 días a las pymes. En primera instancia obtuvo 18 votos a favor, 17 en contra y 4 abstenciones, pero al repetirse la votación el resultado fue de 20 aprobaciones, 17 rechazos y 4 abstenciones. La repetición se explica porque, a diferencia de la Cámara, en el Senado las abstenciones se suman a la mayoría cuando inciden en el resultado.
DESMARQUES EN EL OFICIALISMO
El veto relativo a las pymes generó los mayores ruidos dentro del oficialismo. Los senadores Luciano Cruz-Coke, de Evópoli, y Matías Walker, independiente asociado a Evópoli, se abstuvieron en ambas votaciones. En la primera ronda, sus pares Sebastián Keitel, de Evópoli, y Rojo Edwards, independiente de RN, no votaron, pero en la repetición se sumaron a la posición del Ejecutivo. La jornada también tuvo un traspié en la Comisión de Hacienda, presidida por el senador Javier Macaya, de la UDI, donde el oficialismo tiene mayoría. En esa instancia se rechazaron dos de los tres vetos por el desmarque de la senadora María José Gatica, de RN, quien se cuadró con la oposición representada por Paulina Vodanovic y Gastón Saavedra, ambos del PS. Gatica justificó su voto señalando que en la sala había apoyado la moción original. Sin embargo, en el hemiciclo revirtió su postura y aprobó las tres observaciones, en un giro en el que tuvo especial incidencia el ministro García Ruminot. El senador Rodolfo Carter, independiente republicano, se abstuvo en la comisión en el veto sobre las pymes y luego lo aprobó en la sala.
SIN RIESGO
A pesar de las tensiones, los vetos supresivos no representaban un peligro real para el Ejecutivo. La Constitución otorga al Presidente de la República una posición de supremacía que hace muy difícil revertir sus observaciones. Para imponer el texto originalmente despachado por el Parlamento, el Congreso habría requerido dos tercios de los diputados, es decir 103 votos, y dos tercios de los senadores, esto es 33 votos. Esa mayoría calificada no se alcanzó, porque tanto en la Cámara como en el Senado la mayoría, aunque estrecha, acompañó al gobierno.
DECLARACIONES Y TEMAS PENDIENTES
Tras el despacho, un sonriente Jorge Quiroz agradeció a los parlamentarios de todos los sectores por su contribución y sus discusiones. El ministro de Hacienda reconoció que quedan materias pendientes, como el pago a 30 días para las pymes, que a su juicio requiere analizarse a fondo para determinar por qué la normativa vigente no está operando de manera ordenada. Sobre la votación, dijo que hubo una reflexión profunda, con votos que trascendieron al oficialismo, porque existe una duda legítima sobre si ese objetivo puede lograrse mediante un simple artículo. El senador Diego Ibáñez, del Frente Amplio, autor de la norma suprimida, lamentó la decisión y afirmó que el gobierno desaprovechó una oportunidad de favorecer a las pequeñas empresas. A su juicio, era el momento para una reivindicación justa, pese al argumento oficial de que la medida debía hacerse bien.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







