
SANTIAGO REGISTRA LA MENOR VACANCIA EN CAPACIDAD DE DATA CENTERS EN LATINOAMÉRICA
La industria de data centers en Chile creció aceleradamente en los últimos años, y esto ha sido acompañado por un aumento en la demanda que ha posicionado a Santiago como la ciudad con menor vacancia del total de su capacidad en toda América Latina, de acuerdo a un estudio elaborado por la consultora inmobiliaria multinacional CBRE. El informe Global Data Center Trends 2026 mostró que Santiago tiene apenas una vacancia de 3,3%, reflejo de una demanda que continúa acelerándose por el crecimiento de la inteligencia artificial, el cloud computing y la transformación digital. Otras ciudades de la región tienen niveles mucho más altos: Sao Paulo en Brasil registra un 9,6%, Querétaro en México 10,6% y Bogotá en Colombia un 18,7%. En promedio, América Latina tiene una vacancia de 9,3%, la más alta entre las regiones estudiadas, es decir, Norteamérica, Asia-Pacífico y Europa.
“La acelerada adopción de la inteligencia artificial está redefiniendo la demanda por infraestructura digital a nivel mundial. El entrenamiento de modelos, el procesamiento de grandes volúmenes de datos y la expansión de los servicios en la nube están elevando los requerimientos de capacidad de los data centers, presionando tanto a los principales hubs tecnológicos como a mercados emergentes con condiciones para absorber nuevas inversiones”, explica CBRE. En este contexto, Santiago se comienza a consolidar como uno de los mercados más relevantes en América Latina.
AUMENTO DE CAPACIDAD
En conjunto, Santiago, Sao Paulo, Querétaro y Bogotá han incrementado su capacidad instalada en un 41,3% durante el último año, lo que es el mayor crecimiento entre las regiones en estudio. El norte del continente tiene el segundo lugar, con un 33%. “Más allá del aumento de la capacidad instalada, el reporte muestra un mercado cada vez más estrecho. Santiago registra una tasa de vacancia de apenas 3,3%, la más baja de América Latina, lo que refleja que la infraestructura disponible está siendo absorbida rápidamente por una demanda que continúa creciendo, impulsada por empresas tecnológicas, proveedores de servicios cloud y proyectos vinculados a cargas de trabajo de inteligencia artificial”, destaca CBRE. Hoy la capacidad de Santiago llega a 165,8 MW y es la tercera más alta de América Latina, donde solo 5,4 MW están disponibles. La consultora inmobiliaria apunta a que existe un alto nivel de prearrendamientos, “lo que demuestra que buena parte de la nueva capacidad ya está comprometida antes de entrar en operación”.
“La expansión de la inteligencia artificial, junto con el crecimiento sostenido del cloud computing y los procesos de transformación digital, está incrementando significativamente la presión sobre la infraestructura crítica en Chile. La baja tasa de vacancia que observamos hoy demuestra que la demanda crece a un ritmo más acelerado que la capacidad disponible, lo que obliga a anticipar nuevas inversiones y agilizar el desarrollo de proyectos”, explica la gerente senior de estudios de CBRE Chile, Ingrid Hartmann. CBRE advierte que el crecimiento del sector dependerá de la capacidad para habilitar nuevos proyectos bajo condiciones competitivas. “Chile tiene condiciones muy competitivas para atraer inversión en data centers, como estabilidad institucional, conectividad y disponibilidad de suelo en ciertos polos. Sin embargo, para sostener ese crecimiento es clave avanzar en la disponibilidad energética, agilizar la tramitación de proyectos y fortalecer la infraestructura habilitante, de modo de responder a una demanda que está creciendo con mucha rapidez”, destacó el consultor senior de bienes raíces industriales de CBRE Chile, Rubén Rioseco.
El informe alerta que la oferta de nuevos data centers seguirá siendo insuficiente para acompañar el crecimiento de la demanda durante los próximos años, impulsada principalmente por la expansión de la inteligencia artificial, los servicios cloud y el procesamiento intensivo de datos. Esta presión está llevando a muchos operadores a evaluar nuevos destinos de inversión, especialmente frente a las restricciones de energía, suelo y capacidad que enfrentan algunos de los principales hubs tecnológicos del mundo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







