
El Senado aprobó la madrugada de este jueves, por estrecho margen, el proyecto de Reconstrucción impulsado por el gobierno del Presidente José Antonio Kast, una iniciativa que ahora pasará a su tercer trámite constitucional en la Cámara de Diputados. La votación, que se extendió desde las 15:00 horas del miércoles hasta las 2:40 horas del jueves, concluyó con 26 votos a favor y 24 en contra, desatando reacciones inmediatas tanto en el oficialismo como en la oposición. Entre los puntos centrales de la megarreforma se cuenta una rebaja gradual del impuesto de primera categoría, la invariabilidad tributaria y la exención de contribuciones, elementos que han generado un intenso debate jurídico y político.
CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN
Desde la vereda opositora, las primeras reacciones apuntaron a que la aprobación del proyecto representa una entrega de beneficios a las grandes fortunas en desmedro de las familias chilenas. La senadora Fabiola Campillai expresó su pesar por lo que calificó como una decisión que asegura los bolsillos de los sectores más acomodados durante los próximos 25 años, traspasando los costos a la ciudadanía.
En una línea similar, la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, sostuvo que el gobierno ha optado por dar ventajas a los súper ricos y dejar desprotegida a la clase media. Anunció que la oposición en pleno recurrirá al Tribunal Constitucional para frenar lo que denominó un proyecto extremadamente ideológico, que no consideró el diálogo con alcaldes ni con técnicos.
El senador Daniel Núñez, del Partido Comunista, centró sus críticas en el mecanismo de reintegración gradual del sistema tributario. Según sus declaraciones, ese punto regala 965 millones de dólares a 75 mil personas con ingresos promedio de 21 millones de pesos mensuales, una cifra que consideró un privilegio que retrotrae el sistema al año 1984.
Por su parte, el senador del Partido Liberal, Vlado Mirosevic, destacó que nunca una ley de esta envergadura había sido votada sin acuerdos previos, y responsabilizó directamente al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por la falta de consenso. El diputado Jaime Araya, del PPD, señaló que el gobierno ha traspasado todos los límites y que la oposición debe hacer pedagogía para que el mundo del trabajo comprenda las consecuencias reales de la iniciativa. Araya calificó al grupo gobernante como ultraconservador en lo valórico y profundamente neoliberal.
VALORACIONES DEL OFICIALISMO
Del lado oficialista, el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, valoró el avance de la megarreforma y señaló que cada vez está más cerca de convertirse en ley de la República. Destacó que las medidas representan esperanza de crecimiento y generación de miles de empleos, algo que los chilenos están esperando. Squella confió en que en el tercer trámite se respalden los cambios introducidos en el Senado para que el proyecto se convierta en ley a la brevedad.
El senador Rodolfo Carter también se manifestó satisfecho, indicando que el país vuelve a soñar en grande tras el despacho del proyecto. Aseguró que Chile perdió muchos años siguiendo fórmulas fracasadas y que este es un paso fundamental para alcanzar el desarrollo. La votación deja al proyecto en una etapa clave, donde la oposición ya anunció su intención de llevar la disputa al Tribunal Constitucional, mientras que el oficialismo confía en que la Cámara Baja ratifique lo aprobado.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







