
Fondos de pensiones cierran julio con pérdidas generalizadas
Todos los fondos de pensiones registraron rentabilidades negativas en julio, según el reporte dado a conocer este miércoles por la Superintendencia de Pensiones (SP). El organismo explicó que el resultado obedeció a la volatilidad en las bolsas internacionales, con un desempeño mixto en las economías desarrolladas y negativo en algunas emergentes, junto con la pérdida de valor de los instrumentos de renta fija nacional y extranjera, debido al alza de las tasas de interés de largo plazo en un contexto de persistentes riesgos inflacionarios y geopolíticos.
PÉRDIDAS LIDERADAS POR LOS FONDOS E, C Y D
Las caídas más pronunciadas correspondieron a los fondos E, C y D, con retrocesos reales de 3,26%, 3,22% y 3,11%, respectivamente. En estos tres casos, el mayor impacto estuvo dado por las mermas en las inversiones de renta fija nacional e internacional, precisó la SP.
En tanto, los fondos B y A anotaron las menores pérdidas, de 2,82% y 2,93%, respectivamente. Su desempeño estuvo marcado principalmente por el retroceso en los mercados accionarios internacionales, en especial los emergentes y asiáticos.
ACTIVOS TOTALES Y RESULTADOS ACUMULADOS
Tras los resultados del séptimo mes de 2026, los fondos de pensiones totalizaron activos por 5.571,26 millones de UF, equivalentes a US$246.065,99 millones, considerando un valor del dólar de $924,78 al 31 de julio.
Con el desempeño de julio, los fondos acumulan resultados mixtos en los primeros siete meses del año. Los fondos A y B suman retornos reales de 5,53% y 3,54%, respectivamente, mientras que los fondos C y D registran pérdidas acumuladas de 0,30% y 3,13%, en tanto el fondo E anota un retroceso de 5,81%.
QUÉ HAY DETRÁS DE LAS PÉRDIDAS
Según el informe de la SP, en los fondos A y B predominó el efecto de la renta variable internacional, con fuertes diferencias entre regiones y un aporte cambiario positivo que resultó insuficiente para compensar las caídas de determinados mercados. En los fondos C, D y E, la principal presión provino de la renta fija local y extranjera, debido al aumento de las tasas y las consiguientes pérdidas de valorización.
Medidas en pesos, las bolsas de Japón y China cayeron 9,07% y 6,65%, respectivamente, mientras que Estados Unidos avanzó 0,23%, Hong Kong 12,59%, Alemania 5,59% y Brasil 4,57%. Como referencia, el índice MSCI de mercados emergentes cayó 8,19% en pesos durante julio. Los datos muestran una dispersión regional significativa: el desempeño favorable de Hong Kong, Europa y Brasil solo compensó parcialmente las caídas de Japón, China y otros emergentes.
La bolsa de Estados Unidos tuvo un comportamiento más bien plano medido en pesos. Si bien los resultados de las grandes empresas tecnológicas contribuyeron con buenos datos, la toma de utilidades y la menor disposición a mantener posiciones concentradas en firmas de inteligencia artificial y semiconductores limitaron el avance. Esta dinámica incidió especialmente en los fondos A y B, debido a su mayor exposición a acciones y vehículos de inversión extranjeros.
En el plano cambiario, el dólar se apreció 0,26% frente al peso chileno, lo que generó un efecto positivo, pero acotado, sobre las posiciones extranjeras sin cobertura. En renta fija internacional, el índice Legatruu, representativo de bonos soberanos y corporativos globales con grado de inversión, cayó 0,37% medido en pesos.
Ante riesgos inflacionarios latentes y menores expectativas de recortes rápidos de tasas de interés, las tasas de los bonos de largo plazo siguieron al alza durante el mes. Dado que los precios de los bonos se mueven en sentido contrario a sus tasas de mercado, se produjeron pérdidas de valorización, especialmente en instrumentos de mayor duración. Esto afectó a todos los fondos, pero su impacto fue mayor en aquellos con una participación más alta de instrumentos de deuda.
La renta fija chilena también dio cuenta de alzas de tasas de interés, particularmente de largo plazo y en instrumentos reajustables por UF. Esto generó pérdidas de capital en bonos estatales, bancarios y corporativos, afectando principalmente a los fondos C, D y E por su mayor concentración en deuda nacional. En los fondos A y B, en cambio, el efecto negativo de la renta fija tuvo una incidencia menor, pero se sumó al débil desempeño de parte de la renta variable internacional.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







