
Un acuerdo sellado a última hora entre el Ministerio de Hacienda y los senadores de la Región de Coquimbo destrabó la votación de uno de los artículos más sensibles de la megarreforma tributaria. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se reunió con los senadores Sergio Gahona (UDI) y Matías Walker (independiente) para comprometer por escrito un mecanismo de financiamiento destinado a la reconstrucción de la zona, una de las más afectadas por el sistema frontal de julio pasado. El pacto fue la llave para despejar el camino al artículo sobre compensación a los municipios por la exención de contribuciones.
La negociación se gestó apenas unas horas antes de la votación del artículo restante de la megarreforma, en un clima de alta tensión legislativa. Los dos parlamentarios habían condicionado su apoyo a la norma a una garantía concreta del Ejecutivo en materia de reconstrucción regional. Ambos representan a una de las zonas del país con mayores daños por las lluvias, por lo que exigían que el compromiso quedara plasmado en algo más que simples anuncios.
CONTEXTO DE LA NEGOCIACIÓN
La reunión entre Quiroz, Gahona y Walker se materializó poco antes de que la sala se pronunciara sobre el artículo pendiente. La urgencia era doble: por un lado, la necesidad de avanzar con la reforma; por otro, la presión de una región que aún no supera los efectos del temporal. La exención de contribuciones, materia central del artículo en discusión, implica una pérdida de ingresos para los municipios, lo que hacía indispensable un mecanismo de compensación.
El respaldo de los senadores de Coquimbo resultaba decisivo para asegurar la votación. Conscientes de ello, ambos parlamentarios transformaron su apoyo en una exigencia de recursos frescos para sus territorios. El vínculo entre la discusión nacional y la emergencia regional se convirtió así en el eje de la negociación de última hora.
EL ACUERDO POR ESCRITO
Según lo informado, el entendimiento contempla la creación de un fondo de reconstrucción nutrido por fuentes públicas y privadas. Dentro de las fuentes públicas se cuentan fondos frescos y extraordinarios provenientes del erario público, así como la enajenación de activos prescindibles. Esos recursos se asignarán de manera prioritaria a la reconstrucción de la Región de Coquimbo y, solo después, al Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES).
La fórmula busca otorgar certeza financiera a una zona que aún padece graves problemas de infraestructura. La magnitud de las pérdidas y el costo de la reparación, sin embargo, todavía son desconocidos. La determinación exacta de los montos quedó entregada al trabajo de una instancia técnica que deberá catastrar los daños y dimensionar las necesidades reales de inversión.
LA MESA TÉCNICA
El protocolo contempla la creación de una mesa técnica de trabajo que tendrá la misión de catastrar los daños y determinar cuánto dinero se requiere para la reconstrucción. Ese órgano será el encargado de traducir las necesidades de la región en cifras concretas y de definir los plazos y mecanismos de ejecución de las obras. Sin ese diagnóstico previo, cualquier cálculo del aporte estatal resultaría especulativo.
Para el senador Gahona, el cumplimiento del acuerdo pasa precisamente por esa instancia técnica. En su visión, el protocolo debe transformarse en un plan de trabajo que permita dimensionar el problema y proponer soluciones efectivas. La conectividad vial interurbana, los caminos, el territorio y las obras de urbanización y colectores de aguas lluvias son, a su juicio, las principales falencias que deben ser atendidas.
LAS DECLARACIONES DE LOS SENADORES
El senador Matías Walker celebró el pacto a través de redes sociales, donde aseguró que los recursos para la reconstrucción de la región quedaron comprometidos por escrito. Destacó que el fondo tendrá un carácter mixto, con énfasis en fondos públicos frescos y extraordinarios. Para Walker, la prioridad de Coquimbo es indiscutible dentro de la asignación de esos recursos, que solo después podrán destinarse al FEES.
Su par Sergio Gahona complementó el diagnóstico regional y advirtió que los daños no se limitan a lo emergencial. El parlamentario gremialista subrayó que la región presenta graves problemas con la conectividad vial interurbana, los caminos, el territorio y, en particular, las obras de urbanización y los colectores de aguas lluvias. En esa línea, insistió en que el protocolo debe cumplirse con una mesa técnica de trabajo encargada de catastrar el monto de lo que significa el problema y cómo se va a resolver.
LA GARANTÍA DEL MINISTRO
En un punto de prensa posterior, el ministro Jorge Quiroz ratificó el alcance del entendimiento alcanzado. El secretario de Estado afirmó que se trata de un protocolo en el que básicamente se le da garantía a la región de que ya están los recursos para la reconstrucción. Sus palabras fueron escuetas, pero suficientes para dar una señal de que el Ejecutivo asume el compromiso como vinculante.
La votación de la megarreforma, en tanto, pudo continuar su curso con el respaldo de los senadores de Coquimbo. El acuerdo dejó en evidencia que la discusión legislativa no siempre se resuelve únicamente en la sala, sino también en las mesas de negociación previas. La reconstrucción de una región golpeada por la naturaleza quedó, al menos en papel, asegurada con recursos provenientes del Estado y de la venta de activos prescindibles.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







