
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de La Serena dictó sentencia condenatoria en contra de tres sujetos por su participación en un homicidio ocurrido en agosto de 2025 en la comuna de Coquimbo. Los acusados R.A.B.C., J.I.R.R. y S.I.G.L. deberán cumplir penas efectivas de privación de libertad que fluctúan entre los 10 años y un día y los 12 años, luego de ser hallados culpables del delito consumado de homicidio simple en calidad de autores.
El fallo, adoptado de manera unánime por la sala, también los condenó por el delito de porte ilegal de arma de fuego, ilícito que fue cometido con una escopeta durante el mismo episodio. De esta forma, los sentenciados deberán cumplir penas de presidio efectivo por ambos delitos.
LAS PENAS IMPUESTAS
De acuerdo con el veredicto, R.A.B.C. recibió la pena más alta: 12 años de presidio efectivo por el homicidio y 4 años adicionales por el porte ilegal del arma. En tanto, J.I.R.R. fue condenado a 11 años de cárcel por el homicidio y a 3 años y seis meses por el porte ilegal. Finalmente, S.I.G.L. deberá cumplir 10 años y un día de presidio por el homicidio y 3 años y un día por el delito de porte ilegal.
Junto a las penas privativas de libertad, el tribunal impuso a los tres condenados las accesorias legales correspondientes: inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, además de inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras duren las condenas. La sentencia fue dada a conocer con el detalle de los fundamentos que llevaron a los magistrados a establecer la responsabilidad penal de los acusados.
EL CRIMEN
Los hechos que motivaron la condena ocurrieron la noche del 6 de agosto de 2025, aproximadamente a las 23:10 horas, cuando los tres condenados, junto a un cuarto sujeto no identificado, se trasladaron a bordo de un furgón utilitario de color blanco, portando una escopeta y un objeto contundente, tipo bate, hasta el sector de la Cruz del Tercer Milenio, en la parte alta de Coquimbo. En ese lugar, el grupo buscaba a la víctima, a quien se vinculaba con la sustracción de mariscos, específicamente locos, desde un local comercial perteneciente al condenado R.A.B.C., y con la posterior comercialización ilegal de esos productos.
Tras no encontrarla en ese sector, alrededor de las 23:15 horas los ocupantes del vehículo se dirigieron al domicilio particular de la víctima, ubicado en la calle Borgoño de Coquimbo. Al llegar, estacionaron el furgón en la esquina y descendieron tres de los cuatro ocupantes, quienes caminaron hasta la casa. La víctima se encontraba en la entrada del inmueble, lugar donde dos de los sujetos resguardaron el acceso mientras otro de ellos, portando una escopeta sin autorización, efectuó un disparo en su contra.
El disparo provocó heridas toracoabdominales por perdigones en la región torácica izquierda, con una trayectoria de izquierda a derecha y un recorrido intracorporal de 16 centímetros. Las lesiones resultaron recientes y vitales, y ocasionaron la muerte de la víctima en el lugar. Tras el ataque, los cuatro sujetos huyeron del sitio en el mismo vehículo en el que habían llegado.
EL FALLO UNÁNIME
La sentencia fue dictada en forma unánime por los magistrados Ana Marcela Alfaro Cortés, quien presidió la audiencia; Claudio Weishaupt Milner; y María Inés Devoto Torres, redactora del fallo. El tribunal dio por acreditados los hechos más allá de toda duda razonable, valorando la prueba rendida durante el juicio oral y los antecedentes que permitieron establecer la dinámica del ataque y la participación de cada uno de los condenados.
El razonamiento de los jueces consideró tanto la calidad de autores del delito de homicidio simple como la del porte ilegal del arma de fuego utilizada en el ataque. La decisión de imponer penas de cumplimiento efectivo refleja la gravedad de los hechos y la participación directa de los sentenciados en el crimen.
REGISTRO DE ADN
Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal ordenó que se proceda a la toma de muestras biológicas de los condenados para determinar sus respectivas huellas genéticas. Las muestras serán incorporadas al registro nacional de ADN de condenados, mecanismo que permite la identificación de personas que han sido sentenciadas por delitos de esta naturaleza y que resulta clave para la investigación de futuros ilícitos.
Fuente: Sitio Web del Poder Judicial de Chile
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







