
La reforma constitucional de seguridad impulsada por el gobierno ya enfrenta una primera amenaza de naufragio en el Congreso: el Partido Nacional Libertario, que no integra la coalición oficialista, salió este jueves a cuestionar el proyecto y advirtió que no aprobará una iniciativa que, a su juicio, adolece de fallas graves.
En un punto de prensa en la sede de la colectividad, dirigentes y legisladores del partido expresaron reparos a la propuesta, que forma parte de la Agenda Contra el Crimen Organizado y Terrorismo y que busca crear un nuevo estado de excepción en barrios. La colectividad, que no participa de las instancias oficiales de coordinación, espera que el Ejecutivo abra espacios de diálogo antes de profundizar la discusión parlamentaria.
LA POSICIÓN DEL PARTIDO
El PNL no es parte de las fuerzas de gobierno. Esa condición, según sus dirigentes, explica que no hayan recibido información oficial sobre el contenido de la reforma. El secretario general del partido, Juan Antonio Urzúa, afirmó que en materias de seguridad, narcotráfico y protección de la soberanía existe voluntad de avanzar, pero con cautela y responsabilidad. “No se trata de andar como caballo desbocado”, dijo, al tiempo que sostuvo que la ciudadanía exige seriedad en este tipo de decisiones.
CAUTELA POR FALTA DE INFORMACIÓN
Urzúa profundizó en la desconfianza que genera la ausencia de antecedentes oficiales. Dijo que la colectividad se ha enterado de los anuncios por la vía pública, lo que los obliga a recibirlos con reserva. “Queremos avanzar, pero tenemos que avanzar con cautela, con responsabilidad”, recalcó. Para el secretario general, la discusión sobre seguridad no admite improvisación, y menos cuando existen fenómenos como el narcotráfico o las nuevas amenazas a la soberanía.
CRÍTICAS A LA REFORMA
El diputado Pier Karlezi fue más enfático. Aseguró que la reforma tiene “fallas graves” en su diseño conceptual, que confunde conceptos y que deja diluidas las responsabilidades de mando. “Nos hemos enterado de este proyecto”, dijo, dando a entender que el PNL no fue parte de la elaboración. Karlezi también apeló a la historia reciente: “Venimos saliendo de dos procesos constitucionales. ¿No les queda claro que esto tiene que ser un poquito más serio?”, cuestionó.
CONDICIONES PARA APROBAR
Tras las críticas, el diputado puso sobre la mesa las condiciones del partido para eventualmente aprobar la reforma. “Si quieren que nosotros aprobemos esto, tienen que hacer el trabajo de convencer”, afirmó. Agregó que no se oponen a las medidas de seguridad en sí mismas, sino a la forma en que se han planteado. En esa línea, recordó que el proyecto se firmó el lunes y que él participó en la ceremonia. “Este proyecto recibió un mensaje vacío”, sentenció, aludiendo a la falta de contenido sustantivo. El parlamentario precisó que no se trata de apoyar o no las medidas de seguridad, sino de hacer bien las cosas.
PROTECCIÓN A LAS FUERZAS
El parlamentario también abordó el envío de las Fuerzas de Orden y Seguridad y de militares a enfrentar problemas de seguridad que calificó de táctica grave y violenta. Planteó que, si se va a exponer a los uniformados a esas tareas, el Estado debe garantizar su resguardo. El diputado insistió en que no se puede enviar a los uniformados a zonas de riesgo sin un marco legal claro que los respalde. En ese punto, Karlezi valoró la ley Nain-Retamal 2.0, pero señaló que “no es ni siquiera cercana a suficiente”. Pidió que se discuta el tratamiento de los apremios ilegítimos y que se asegure el respaldo jurídico y económico de las defensas legales de quienes cumplen labores de protección.
DISPOSICIÓN A COLABORAR
A pesar de la dureza de las declaraciones, el PNL dejó abierta la puerta al diálogo. Karlezi ofreció los equipos de trabajo del partido para sentarse a conversar con el gobierno y aportar desde la técnica y la experiencia. “Ponemos a disposición todos nuestros equipos de trabajo para sentarnos y conversar, y poder opinar y ayudar en esto”, detalló. Con todo, el partido advierte que los errores detectados no pueden ser tratados como simples desprolijidades. Para el parlamentario, “todos los errores no son errores, porque nosotros lo que hemos leído hasta hoy día es que aquí hay errores graves”.
QUÉ ESTÁ EN JUEGO
La reforma constitucional anunciada por el gobierno apunta a crear un nuevo estado de excepción en barrios, una de las medidas centrales de la ACOT. La iniciativa requiere apoyo parlamentario para avanzar, y la posición del PNL puede ser clave si el oficialismo no logra reunir los votos necesarios. Por ahora, la colectividad no ha comprometido su respaldo y condiciona su aprobación a que el Ejecutivo atienda sus reparos. El mensaje de este jueves es claro: sin seriedad, no habrá votos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







