
Chile inició esta semana la fase de negociación bilateral con Estados Unidos para revertir los efectos del arancel del 12,5% impuesto por Washington bajo el argumento de trabajo forzoso, una medida que afecta alrededor de 45 productos chilenos. La cita, encabezada por el Ministerio de Relaciones Exteriores con los gremios más impactados, puso sobre la mesa la estrategia diplomática para excluir a Chile del gravamen global, apelando al Tratado de Libre Comercio vigente entre ambas naciones.
A la salida del encuentro, el canciller Francisco Pérez Mackenna confirmó que se abre un período de diálogo directo con la Office of the United States Trade Representative (USTR). “Lo que queremos es lograr que Chile quede fuera de estas medidas que, como hemos escuchado, afectan a más del 99% la importación de Estados Unidos”, afirmó la autoridad.
La titular de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Paula Estévez, detalló que la negociación es fruto de las reuniones de alto nivel que Pérez Mackenna sostuvo en Estados Unidos. “A raíz de esa visita nos pusimos ya a trabajar en contacto con el USTR y esperamos que esta negociación culmine con éxito”, señaló.
Estévez precisó que el éxito se traduce en que el 40% de los productos investigados quede incluido en el anexo A de la investigación estadounidense, lo que los exceptuaría del arancel. Chile ya entregó la lista de productos y la información económica para demostrar que son complementarios a la economía de EE.UU. y que no compiten con su producción local.
La funcionaria adelantó que se espera una visita a Chile del deputy del USTR, Jeffrey Goettman, el segundo al mando de esa institución, hacia fines de agosto. De manera paralela, Cancillería trabajará coordinadamente con los gremios que son parte interesada en el proceso.
Las autoridades recalcaron que la medida arancelaria es global, parte de un cambio en la política comercial estadounidense, y no responde a fallas de la diplomacia chilena.
NEGOCIACIONES BILATERALES
La estrategia chilena se centra en la exclusión de productos a través del anexo A, un mecanismo previsto en la investigación que originó el arancel. Paula Estévez explicó que la información ya enviada busca acreditar que los envíos chilenos no afectan a la industria norteamericana.
El canciller Pérez Mackenna insistió en que existe un Tratado de Libre Comercio vigente que debiera proteger a Chile de medidas unilaterales. Aunque no se refirió a plazos concretos, la visita del deputy Goettman en agosto marca el hito siguiente en la agenda bilateral.
Los gremios, por su parte, solicitaron una “diplomacia empresarial activa”, según lo expresó la presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Rosario Navarro.
CÁLCULOS GREMIALES
Los representantes de los sectores más golpeados cuantificaron el impacto potencial del arancel. Víctor Catán, de la Federación de Productores de Fruta (Fedefruta), estimó pérdidas de hasta US$ 400 millones en los envíos de fruta fresca a Estados Unidos.
Patricio Melero, presidente de SalmónChile, calculó el efecto en hasta US$ 500 millones, citando un estudio universitario.
Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), contextualizó la magnitud: la agricultura chilena exportó al mundo US$ 13.500 millones en 2025; si se suma el sector forestal, la cifra trepa a US$ 20.000 millones, y si se incluye el acuícola y pesquero, los envíos totales alcanzan US$ 30.000 millones en alimentos y fibra.
“Estados Unidos es nuestro segundo socio comercial, por eso es la importancia y lo relevante que es este arancel para este sector bioproductor”, comentó Walker.
Rosario Navarro, de la Sofofa, recalcó que los desafíos requieren “una diplomacia empresarial activa” para ampliar la base de mercados, y valoró la coordinación gremial para entregar argumentos diferenciadores en las próximas etapas.
PRÓXIMOS PASOS
Las gestiones avanzan en dos frentes: el diplomático, con la visita del deputy Goettman, y el técnico, con el trabajo conjunto entre Cancillería y los gremios. La Subrei coordinará la información que se presentará al USTR durante agosto.
El canciller Pérez Mackenna adelantó que se explorarán todos los recursos disponibles dentro del marco del TLC para asegurar que Chile quede excluido de la medida. La reunión de esta semana fue el primer paso formal de una negociación que los actores del comercio exterior seguirán de cerca.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







