
La Comisión de Minería del Senado se trasladó hasta la comuna de Illapel para constatar en terreno los efectos que dejó el sistema frontal en la pequeña minería de las regiones de Coquimbo y Atacama. La visita incluyó una sesión con asociaciones y sindicatos del sector, en la que se dieron a conocer medidas de apoyo para los afectados.
Uno de los casos que marcó la jornada fue el de la mina Santa Javiera, yacimiento bautizado con el nombre de la hija de su propietario, Luis Rojas. El derrumbe de la faena sepultó las herramientas y maquinarias que permitían el sustento de tres familias. Rojas relató que intentó ingresar con una retroexcavadora, pero las condiciones del terreno lo impidieron. Explicó que la única vía posible es construir un nuevo acceso por cerro virgen para poder rescatar el equipo.
CIFRAS DE LA EMERGENCIA
Las cifras expuestas durante la actividad reflejan la magnitud de la catástrofe. En Coquimbo, 425 faenas de pequeña minería sufrieron daños por inundaciones o derrumbes. En Atacama, la situación alcanza a 183 yacimientos, de los cuales seis presentan daño completo y 38 afectaciones graves.
Frente a este escenario, los integrantes de la instancia legislativa subrayaron la necesidad de que el Estado entregue apoyo a través de programas como el PAMA, un subsidio destinado al pequeño minero, o créditos de Enami en condiciones ventajosas. La finalidad es que esta actividad económica, que mueve importantes recursos y da vida a comunas como Illapel, la provincia del Choapa y la región de Coquimbo, además de Atacama, pueda volver a producir y no dejar cesantes a los trabajadores.
MEDIDAS ANUNCIADAS
La comisión, realizada en la comuna de Illapel, recibió a las asociaciones y sindicatos que agrupan a la pequeña minería de la zona. Se informó la destinación de recursos para habilitar caminos y regularizar piques mineros, por medio de fondos regionales y del programa de apoyo a la pequeña minería y minería artesanal. En estos dos aspectos se han dispuesto más de dos mil millones de pesos, que irán en beneficio de los mineros afectados tanto en Atacama como en Coquimbo.
La instancia también sirvió para abordar el rol de Enami y las dificultades que enfrentan las plantas de procesamiento, fundamentales para que el mineral extraído por los pirquineros pueda generar réditos.
FISCALIZACIÓN Y REGULARIZACIÓN
Durante la sesión se planteó que el Senado está trabajando en terreno con la gente, escuchando y haciendo de puente con el gobierno para apoyar a quienes han sufrido con la catástrofe. La idea es que esta emergencia pueda transformarse en la reconstrucción de la región de Coquimbo.
Uno de los acuerdos más relevantes fue la decisión de autoconvocarse en dos meses más para reunirse con los mismos actores y verificar el cumplimiento de las medidas de apoyo. Según se indicó, la comisión también debe fiscalizar la ejecución de los compromisos.
Finalmente, la sesión sirvió para llegar a quienes se dedican a la pequeña minería de manera informal y que también resultaron afectados. Para ellos se dispusieron 300 subsidios que facilitan su regularización, de los cuales ya se completaron 67. Se trata de un paso considerado esencial para acceder a los programas de ayuda del Estado.
El detalle de estas informaciones está disponible en la programación de senado.cl y en el canal oficial de YouTube TV Senado Chile.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







