
Una nueva controversia jurídica sacude la regulación del aborto en Chile. La senadora Vanessa Kaiser y el diputado Cristóbal Urruticoechea, ambos del Partido Nacional Libertario, acusaron al Gobierno de mantenerse inactivo frente a una norma técnica dictada por el exPresidente Gabriel Boric, que según denuncian amplía las causales de aborto sin intervención del Congreso.
La norma fue emitida en enero de 2026 a través del Ministerio de Salud, mediante un decreto exento. En los hechos, explican los parlamentarios, ello significó que la medida se adoptara sin control alguno ni discusión parlamentaria, pese a tratarse de una materia que, a su juicio, incide directamente en el marco legal vigente.
Han pasado cinco meses desde esa dictación y el Gobierno no ha modificado la norma. Esa omisión es, precisamente, el centro del reclamo que ambos legisladores expresaron en una carta dirigida a El Mercurio.
UNA CARTA QUE ACUSA INACCIÓN
La misiva, titulada «No es ideología», fue firmada por la senadora Kaiser y el diputado Urruticoechea y enviada al diario El Mercurio. En su contenido, los legisladores rechazan que su postura pueda ser encasillada como una batalla cultural o un enfrentamiento de ideologías.
«No se trata de batalla cultural ni de ideologías», advierten. Para ellos, el problema es de orden legal: una norma técnica que, en su opinión, amplía el aborto sin que exista una ley que lo autorice.
«En este punto la inacción no puede estar justificada bajo el eslogan del gobierno de emergencia», agregan en la carta.
Para dar sustento a su denuncia, los parlamentarios afirman haber consultado a varios médicos. A partir de esas consultas, aseguran, identificaron tres elementos en los que la norma impacta de manera directa sobre el régimen de las causales de aborto en Chile.
LOS TRES PUNTOS CRÍTICOS DE LA NORMA
El primero dice relación con la causal de riesgo vital. Según la carta, la norma establece que todo embarazo de una mujer mayor de 45 años o menor de 15 años debe ser calificado automáticamente como riesgo vital. Eso, denuncian, habilita la interrupción del embarazo en esos rangos etarios sin necesidad de acreditar ningún otro riesgo real.
«En consecuencia, habilita para abortar en esos rangos etarios sin acreditar ningún otro riesgo real, es decir, elimina los límites de la primera causal de aborto», precisan los legisladores.
El segundo punto apunta a la autonomía de los equipos médicos. La norma, de acuerdo con la misiva, dispone que toda derivación desde la atención primaria con calificación de «riesgo vital» no podrá ser modificada por el equipo que recibe a la paciente en centros de salud de mayor complejidad.
Para los parlamentarios, esa disposición «ata de manos» a los médicos, quienes quedarían obligados a practicar el aborto.
El tercer punto se refiere a la incorporación de la asistolia como método abortivo. La carta la define como la inyección de una sustancia química en el corazón del niño dentro del vientre, con el objetivo de provocar un paro cardíaco y expulsarlo muerto. «Incluso en animales la asistolia está prohibida», subrayan.
EXIGENCIA DE RESPUESTA INMEDIATA
El reclamo no se agota en los tres puntos técnicos. De fondo, los legisladores cuestionan que el Ejecutivo haya utilizado un decreto exento para modificar una materia sensible que, según dicen, no ha sido aprobada por el Congreso.
«Chile no ha legislado ni aprobado el aborto libre», recuerdan en la carta. Por esa razón, esperan una respuesta inmediata de un gobierno que, en sus palabras, «defiende la vida desde el momento de la concepción a la muerte natural».
Con esta carta, el Partido Nacional Libertario instala nuevamente el debate sobre el alcance de las causales de aborto en Chile y sobre los mecanismos utilizados por el Ejecutivo para regularlas. La pelota, por ahora, queda en manos del Gobierno, que deberá decidir si modifica la norma o responde a la exigencia planteada por los parlamentarios.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







